Es
un punto de visita imprescindible. El recorrido
hacia el pueblo es imponente. Afiladas montañas
esconden uno de los pueblos más característicos
y pintorescos de la isla.
Se encuentra
en medio de grandes desfiladeros en la zona
geológica más
antigua de la isla, rodeado por espectaculares montañas.
Si se quiere disfrutar de una excursión única,
se puede recorrer su barranco hasta el mar, y maravillarse con el camino entre
las dos paredes de piedra que lo cobijan.